Sin que te des cuenta, en esta vida te van sucediendo cosas, acontecimientos que no esperas y que crees que no pueden pasar, y cuando menos te lo esperas, sucede. Quizás hay que soportar sin dejar de avanzar. Así es como se gana. Hay cosas, sentimientos e historias que te marcan. Pero sobre todo, las personas. Personas con las que compartimos grandes momentos, grandes tardes, noches, mañanas, o tal vez...momentos que nunca han pasado y que desearíamos con todas nuestras fuerzas que pasaran. Somos capaces de dar un trocito de cielo para vivir esos momentos, y por aquellas personas somos capaces de todo, hacemos lo que sea porque vuelvan, pero, hay gente que te lo impide, a veces hasta tu propio orgullo no los deja entrar en tu vida. Pero a pesar de eso hay que luchar por lo que uno quiere y no parar hasta conseguir ese objetivo, sí, el objetivo de conseguirlo. En la vida aprendemos a vivir a base de grandes personas, esas que nos hacen fuerte día a día. Y ¿sabes? aunque esas personas no hayan sido de mucha ayuda en tu vida, las quieres y las necesitas porque quizás no estén ahora en tu historia, pero formaron parte de ella y sobre todo, estan en un lugar más valioso de tu ser...en tu corazón y de ahí, nada ni nadie será capaz de arrancarlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario